El otro reino de las Hadas.

El temor de lo Invisible y lo Desconocido

Una disertación sobre los peligros del mundo feérico y el terrible poder de la realidad oculta.

“Ellos ríen y se alegran y son fatales:

Cuando susl lanzas se agitan, todo verde junto tiembla.

Qué bellos son

Qué bellos los altaneros

en las colinas huecas.”

– Fiona Macleod

Hay un mundo invisible

Hay un mundo invisible que persigue a la humanidad. Siempre ha estado ahí; siempre estará  ahí. Yo he experimentado sus linderos y sus rincones y uno de sus profundos pozos, y hasta hoy no he sabido qué es realmente. Yo lo llamo un “mundo invisible”, como han hecho otros, y para ti, puede traer recuerdos de un “otro mundo”, o un mundo feérico, un mundo de espíritus, alguna dimensión invisible, algún cielo, algún infierno, alguna realidad de bolsillo, algún misterio precioso, algún lugar místico.

Todos estos términos están bien y todos estos términos son fracasos, realmente, porque son solo palabras. Yo lo llamo “mundo” porque muchos otros lo han dicho, pero no era un mundo sobre lo que yo leía en los libros de folklore y mitología, y sin duda no un “mundo” que yo haya experimentado. Hay una capa extra-ordinaria de la experiencia humana (o tal vez “solo experiencia”) a la que tenemos acceso, o tal vez debería decir “que tiene acceso a nosotros”- pero de todos mis pensamientos sobre ello, todas mis esperanzas y sueños sobre ello, mis creencias- son en realidad solo conjeturas y miedos. Pienso en mis tiempos en ese “otro mundo” y no puedo atar cabos. En realidad es que no he pasado “tiempo” allí- solo he tenido una muestra de algo extraño e imposible de explicar para mi satisfacción. No sé lo que pasó.

Polvo de puertas peligrosas

Los seres humanos no han parado de hablar del otro mundo desde sus primeros días. Siempre hemos sabido (o esperado, o temido) que nuestro grado de experiencia sea mayor de lo que normalmente imaginamos, y hemos vivido asombrados de las pocas veces que hemos experimentado la maravilla de ese “mayor vislumbramiento” de lo invisible. Lo que sea que “vemos más allá”, sé que puede considerarse como algo distinto a nosotros- pero ¿lo es? ¿Y si “más allá” fuera “aquí mismo” también? He hablado durante mucho tiempo de la necesidad de dejar caer nuestras absurdas y habituales etiquetas, divisiones y líneas mentales si deseamos adentrarnos en la visión mística, y lo mantengo a día de hoy- hay una limpia y pura experiencia de maravilla, de “otredad” que nos es posible experimentar si nos permitimos a nosotros mismos liberarnos de nuestros habitáculos “de cuatro paredes”. Pero ¿es siempre una buena idea?

Debo decir que no. Hace unos años, se podría decir que yo era un voyeur psíquico; la emoción de la visión era toda mi ilusión. Razoné para mí mismo que los estados visionarios, del tipo que yo podía invocar usando varias técnicas místicas, eran perfectamente naturales y normales, y por lo tanto, (razonando un poco más allá) tendrían algún papel en el desarrollo espiritual humano. Si hubía otros mundos, y si seres sensibles los habitaban, entonces la capacidad que tenemos cada ser humano para experimentar esas cosas era algo que deberíamos desarrollar.

Yo sé que estaba equivocado al pensar de esta forma. Si bien yo creo que la “visión” y el “trance” son perfectamente naturales a los seres humanos, yo ya no me amargo pensando en la ingenua noción de que todas las cosas naturales a la humanidad son deseables o incluso necesarias. Esto puede sonar como algo escandaloso, y sin duda esta afirmación no se extiende a aquellos aspectos naturales de la humanidad que han sido reprendidas severamente por las religiones establecidas, como la sexualidad y demás; no, yo me refiero a las capacidades naturales de los seres humanos para experimentar la realidad en un sentido más amplio del que normalmente tenemos.

¿Cómo puede ser que algo tan básico y simple como la “experiencia” pueda ser un problema? Espero que mis palabras alcancen los ojos y las orejas del entendimiento, pues lo que estoy a punto de decir, desearía haberlo dicho antes, hace mucho tiempo. Nuestro campo de experiencia nos define- ello crea todas nuestras memorias, construye nuestras personalidades, y nos establece dentro de los límites que definimos como “cuerdos” por nuestras sociedades. Lo artístico y lo poético- esas preciosas torres de alta tensión de la creatividad que han guiado a la gente durante años hacia campos de experiencia que no podrían haber alcanzado por si mismos- estas cosas son los hijos de la investigación “extranormal” y el ejercicio de la experiencia. Todos nosotros sentimos el valor de la poesía y el arte porque sabemos que son emisarios de algo más grande.

El poeta o la poetisa, como el artista de lo sagrado, se abren a las peligrosas extensiones de lo invisible, y como nos dice la historia del Leannan Sidhe, ellos a veces pagan un precio por sus éxtasis dionisíacos. Incluso aquellos artistas de andar por casa- aquellos que, en edades pasadas, han trabajado en monótonas y lineales tareas y creado representaciones que carecen del fuego de la verdadera creatividad- incluso esos artistas, en algún punto, estaban barriendo el polvo de unas peligrosas puertas.

Ataques de las hadas

Abrirse a echar un simple vistazo a algo que la mente de uno no puede asimilar o integrar puede ser devastador, o mortal. El golpe de la muerte puede llegar como una conmoción o miedo, o (peor) como locura. Los “atacados por las hadas” del folklore, y los “guiados por las hadas”- no hay vuelta atrás para estas pobres almas. ¿A qué volverían? Al mundo que dejaron atrás, que ya no está para ellos nunca más: el mundo de los hombres y las mujeres, panaderos y lecheras, vacas y caballos, coches y fábricas, carreteras y parques.

Cuando has visto la Otredad, sentido su poder, hay un disturbio extraño que permanece sobre estas cosas- ¡Qué simple sería si solamente hubiera un parque, solamente un roble, simplemente un banco de parque! Simplemente un mundo tranquilo y feliz con mercados y gasolineras y centros comerciales- pero todo esto es efímero- todos los instantes, los lugares y las vidas- todas estas cosas son pequeños y llameantes desechos dentro de una oscuridad desatada que es más inmensa de lo que podemos imaginar y la más mínimo indicio de esa inmensidad no parece ni suena como ‘nada’- solo se siente como ‘algo’: se siente como náusea.

Hay algo literalmente más allá de la creencia, que “se cierne sobre” todo lo que pensamos que conocemos- místico y amenazador de una vez- podrías llamarlo la “sagrada presencia del otro mundo”, pero esas palabras son (en un punto) muy engañosas- parecen posicionadas a descartar el temor de todo ello. Esto lo olvidamos hoy, pero lo que es sagrado puede ser muy aterrador.

El parque y el paseo soleado, y el centro comercial- si eso es todo lo que tu campo de experiencia te permite ver, date por afortunado. Hay más ocurriendo ahí. No me cabe duda de que extinguir ese campo de experiencia que llamamos “este mundo” significa continuar en otro, y tal vez los muertos lo experimenten de otra forma- pero para nosotros, gente del aquí y ahora que abre los “otros” ojos, hay una fantasmagoría latente, un glamur extraño que daña tanto como ayuda.

Me ayudó a tener fe en lo que la mayoría de la gente no podía ver, pero me ha dañado en otros términos- Temo a veces que mi control sobre las cosas se pierda aun más de lo que pueda darme cuenta, y me pregunto (a veces) si soy un peligro espiritual para aquellos que están a mi alrededor. Esta simple paranoia nace en un lugar fácil de entender: sé que me he encontrado con poderes del otro mundo y seres sensibles. Una vez que los ves, y ellos te ven, un canal de comunicación se abre, tal vez durante una larga temporada, tal vez para siempre. No había pensado sobre esto cuando era más joven. Ojalá lo hubiera hecho.

Pavor, sobrecogimiento y cordura

Nuestros ancestros vivían pavoridos y sobrecogidos por el Otro mundo. El mundo de la nueva era, con toda sus excéntricas gilipolleces en relación a las cosas de “hadas” y el “otro mundo” ha quitado nuestra atención del más vital de los factores- que nuestros ancestros consideraban lo invisible con miedo y terror, al igual que con (a veces) asombro. ¿Cómo podemos leer todas esas historias de hadas y folklore y ver los peligros del mundo de las hadas, y no entender que “El Reino de las Hadas” no es solo un nombre vano para una vida después de la muerte idílica, o un mundo infantil de maravilla? ¿Qué hay del oscuro cuento de Selena Moor? ¿Qué hay de Thomas the Rhymer?

Nuestros ancestros, hasta estos últimos siglos, corrían cara a cara con una realidad majestuosa y terrible que simplemente está fuera del alcance de la vista, pero que es real- y ellos no tenían ilusiones sobre ella. Hoy en día, wiccanos y seguidores de la nueva era van a lucirse en las noches de Beltane y Samhain a antiguos montículos de hadas en Gran Bretaña e Irlanda, sin considerar a menudo que los sabios ancestros paganos- no solo los supersticiosos y atemorizados ancestros cristianos- ambos hubieran aconsejado el no hacerlo. ¿Por qué?

Porque un misterio extraordinario puede abrir una grieta en esas noches y en esos lugares, y puede robar el alma de una persona- y la mente. Como he dicho antes, pero nunca con suficiente fuerza o énfasis, la verdadera espiritualidad en relación con el otro mundo es seria; no es para jugar; tiene peligros. Me pregunto si hubiera escrito alguna de las cosas que he escrito, y haberlas puesto a disposición pública si hubiera pensado en esto hace algunos años.

La cordura es un tema importante. Nos encanta reírnos de lo sobrevalorada que está la cordura, y es el estilo “hecho a la muerte” de los jóvenes y los rebeldes que desean romper los límites que se les han impuesto por sus mayores el “cuestionarlo todo”, incluyendo lo que llamamos “normal y cuerdo”, pero permíteme decirte- no está sobrevalorada.

Es preciosa y de mucho valor, y el mundo la necesita. No es una broma violar los límites de tu mente a través de novedosas experiencias- especialmente experiencias tan alejadas del grado de “normalidad” que tienen que ser llamadas “del otro mundo”- tanto que la mente de uno nunca puede asentarse cómodamente de nuevo en el propio mundo donde se ha nacido. Los niños sentados sin hacer nada, jugando “alocados” y disfrutando de su reputación por estar “locos” o ser “insensatos” no son algo bonito; si ellos tuvieran que vivir o trabajar alrededor de enfermos mentales realmente, déjame que te asegure que se comportarían más seriamente.

Pocas cosas son tan devastadoras o peligrosas como las enfermedades mentales, y nuestras mentes no son tan fuertes como podríamos imaginar que son, o como nos gustaría que fueran. Vichear en la madriguera de conejo equivocada puede inspirar una maldición de por vida de miedo o confusión.

El horror con alitas

¿Qué podría ser más exasperante que las modernas hordas de niños que juegan con sus hadas con alitas? Desde chicas corriendo de arriba abajo con preciosas alitas de mariposa a sus espaldas, esparciendo nubes de brillante, a los neo-paganos “visualizando” hadas como pequeñas campanillas y preciosos, adorables “elementales” que sirven a su diosa del pentagrama rosa, el mundo se ha vuelto loco en relación a las verdades del mundo feérico. Gracias a los artistas/pedófilos de la era Victoriana que nos dieron la visión lisiada y sin dientes (y sin embargo duradera) de las diminutas hadas con alas de mariposa. Agradéceles por ello y luego recuerda escupir sobre sus tumbas si pasas algún día por alguna.

Estos niños modernos (y tristemente, adultos), especialmente aquellos que se engañan a sí  mismo al pensar que están realizando actos “espirituales” o “mágicos” que se superponen con la realidad feérica- están imprudentemente creando todo el tiempo las condiciones para el terror, la locura y sonrisas maquiavélicas. Ellos están deshonrando a la verdadera tradición que nunca, jamás, convirtió a las hadas en espíritus de juguete y en pequeñas preciosidades vestidas de gótico, ni en cosas con las que jugar y que invocar regularmente bajo ningún propósito.

Lo único que creo que protege a esta masa de desafortunados es el hecho de su total insensatez y falta de seriedad- este tipo de tonterías deben mantenerse a salvo de la verdad del Reino de las Hadas o sus numerosas entradas ocultas, de modo que sus mentes nunca puedan captar la oscuridad que hay debajo. Tal vez los poderes invisibles tienen un poco de piedad en este punto, y hacen caso omiso de esta multitud de idiotas despreocupados; eso espero. El sector feérico “gótico” podría considerarse igual de ridículo, pero al menos ellos están en cierto grado más cerca de la verdad- calaveras, piel pálida cadavérica, y hadas van realmente unidas, y tienen una conexión tradicional que retrocede hasta las primeras tumbas de este mundo.

En cuanto al resto, escucho a gente hablar de “cuentos de hadas oscuros”, ¡como si hubiera algún otro tipo! Puede que esté sonando un poco duro, pero estas cuestiones son fundamentales y de importancia- y la amabilidad de los sabios es la crueldad de los ingenuos. El otro día, un amigo mío me señalo que algún catálogo new-age que apareció en su casa estaba vendiendo “puertas de hadas” para los hogares de la gente. Entiendo que a veces, un objeto decorativo para una casa es solo un objeto decorativo, pero de verdad, tuve que reír y luego llorar.

El gentío verde de visiones-daimones

La madurez tiene todo que ver con controlar nuestro campo de experiencia- administrando esos campos por nosotros mismos. Una vez me abrí a cosas extrañas y terroríficas en el mundo invisible, y lo hice simplemente porque podía- estaba embriagado de la habilidad que mi fetch me dio para tener experiencias visionarias. Tuve suerte, y pude volver a esta vida después de tres días completos de estar cautivo en un lugar aterrador- pero a día de hoy, mucho de aquella experiencia no es algo de lo que disfrute mientras lo pienso.

No es suficiente con buscar experiencias del “otro mundo” solo “porque podemos” o porque es nuevo, único, o solo por curiosidad. Sé que la seducción está ahí pero es la misma seducción que lleva al consumo de alucinógenos, como hongos o LSD- y los dioses saben que esas cosas pueden ser dañinas para la cordura (aunque son, creo, menos dañinas que los poderes del Otro mundo).

Los viajantes “psicodélicos” de la conciencia son un buen ejemplo de gente que usa productos químicos para conseguir una pequeña muestra de la gran infinidad y profundidad del mundo invisible. Esta gente lo hace por diversión, o por cualquier justificación “científica” o “espiritual” que inventen para calmar a sus conciencias. Todos encuentran lo mismo- hay algo delirante y que hace estallar a la mente en el otro lado de la percepción, aunque sus drogas solo los llevan a las regiones más remotas de todo.

No importa lo genial que fuera el peyote, el LSD, el ácido lisérgico, las glorias de la mañana, el psycolibe, el estramonio, todo es lo mismo- hierbas al borde de los caminos, restos entre los pastos. Ello no empieza a arrastrar a la persona hacia el verdadero corazón de la oscuridad que se cierne como el espacio vacío sobre todas las cosas. Los daimones que imparten visiones que se nos aparecen al igual que estas variadas plantas sagradas, son engañosos, y ellos han tenido que volverse así, teniendo en cuenta cuánto abusan de ellos hoy en día los insensatos de este mundo.

Adentrarse en la maraña verde y perder los sentidos es ponerse a uno mismo a disposición a ser devorados por los habitantes de ese mundo salvaje de los espíritus. Este es el peligro del camino de los “enteógenos”; este es el peligro de la gente que rechaza ver porque ellos quieren, encarecidamente, que haya para ellos un camino fácil a la visión beatífica de la verdad. No hay camino fácil. Ya lo has oído antes, y era verdad entonces, tanto como lo es ahora. El gentío verde ayudó a nuestros ancestros en tiempos lejanos, pero en la mayoría de los casos, hemos perdido la sabiduría del trato con ellos; ahora nos hemos vuelto carnaza para ellos. No todo en el mundo natural es pacífico y seguro; como con el Otro mundo, el bosque y los campos tienen sus propios peligros.

La Reina Oculta está en su corte

El Reino de las Hadas (Elfhame) es un lugar de grandes maravillas y gran belleza, y de gran peligro y temor. No puedo decirlo lo suficiente: una Reina Oculta está en su corte, rodeada de sus lores y caballeros, y junto al gentío de los muertos, algunos de los cuales se aferran desesperadamente a la idea de que todavía están vivos. He dado la llave para Sus puertas en algunos de mis trabajos, y ahora, por el bien de la decencia, debo advertir a aquellos quienes usen mis trabajos de que no pueden pisar descuidadamente en los caminos ocultos que llevan a estos lugares más profundos.

La gente a quien he hablado sobre esto me ha acusado de intentar asustarlos. Yo les he dicho que si no se asustaban al menos un poquito, necesitaban llegar a ese punto. El miedo es parte del respeto en lo que se refiere al Otro mundo, y especialmente a esa hebra pálida del Otro mundo que contiene a los muertos de este mundo. Los muertos son tomados por la muerte, y son obligados por el poder del Destino a pasar por ciertas transformaciones, cambios que ocurren de acuerdo con sus propias naturalezas y con misterios más profundos que no pueden ser sondeados. La metamorfosis de la muerte no es bondadosa para algunos, y muchos no se dan cuenta incluso de lo que les está pasando. Se convierten en los rostros del Otro mundo que pueden aterrar o iluminar a aquellos quienes les vislumbran- pero no importa lo que veamos o lo que sintamos cuando alcanzamos la bendita/maldita vislumbre más allá de la cortina verde, estamos mirando a nuestros propios destinos. Todos estamos esperando girarnos para tomar los caminos de los fantasmas y a todos nos espera entrar en el reino surrealista de las ilusiones, el auto-conocimiento, y la consecuencia, algún día.

Yo diría que ya estamos ahí; ese mundo participa de más que de ilusiones, oportunidades para el auto-conocimiento y consecuencias. Pero este mundo nos permite la posibilidad de la dejadez espiritual y la sobre-indulgencia física- todo resultado de un largo periodo de negación que la mayoría de nosotros llama “nuestras vidas”. Que todo termina cuando comienzan las opulentas visiones del Reino de las Hadas- estés vivo o muerto, encontrarse de cara con la Gran Otredad es encontrarse de cara con un poder que te arranca de tus límites y que se niega a dejarte restablecerte en ellos. Podemos llamarlo “muerte” o podemos llamarlo “despertar espiritual”- de cualquier forma, tu ordenada vida se termina.

Los sabios y meritorios de este mundo tienen bendiciones dispuestas para ellos, por cierto- ningún Dios controlará nuestro destino en el próximo mundo, solo nuestra cualidad como personas, nuestra sabiduría ganada con esfuerzos y nuestra bondad. A aquellos que quieran pararse en cosas nimias con argumentos relativistas sobre la bondad les cerrarán la boca los diablillos del Elfhame, no importa cuán ingeniosos sean sus argumentos en este mundo de borrachos y de necios. La sabiduría que los medio-sabios (y eso incluye a aquellos que transforman un mordisco en una idea de bondad o sabiduría o amor) es el polvo que el gentío de los que Siempre Viven se limpian de las suelas de sus zapatos, las cenizas y el hollín del osario del Mundo Invisible donde todas las ilusiones mortales son quemadas.

La bondad es un poder, y todo corazón sabe bien cuándo lo siente. Con la sabiduría es lo mismo- solo los sabios están a salvo de los Glamures del Otro mundo y el gentío del Reino de las Hadas, pues la sabiduría significa saber lo que es real y lo que parece ser real.

¿Cuál es la medida del hombre?, muchos se lo han preguntado, y muchos han respondido, pero yo digo que la medida del hombre es tanto su sabiduría como su capacidad para dar y recibir amor. Un hombre se mide por quienes él ama, y quienes lo aman a él de vuelta. Y si piensas que el amor- ese misterioso poder que nos lleva a sacrificarlo todo por el bien de otro- es una torre de retiro para los débiles, no hace falta mirar más que a la balada de Tam Lin para ver su gran beneficio. El amor puede luchar contra el glamur del Reino de las Hadas. Fue el amor de Janet por Tam Lin lo que la guió a combatir las terribles ilusiones de las Hadas, y rescatar a su amor de las garras de la Reina de las Hadas que lo poseía.

Recuerda que la gente feérica no es malvada, y la majestad de su mundo invisible no es mortal; es un reflejo, en cierto modo, de este mundo: es tan bueno como malo, majestuoso y terrible, seguro según los tiempos y las estaciones y peligroso en otros. Ten en cuenta que la palabra “awful” (que significa “horrible” en inglés) deriva de “awe-full” (que se podría traducir como “lleno de impresión”)- observar a la realeza feérica es ver algo lleno de impresión- ver a los muertos, dando vueltas en sus sagradas transformaciones, ver a los sabios, hombres y mujeres trascendidos de lo Invisible, ver las sombras y la luz del Otro mundo es ver algo que inspira sobrecogimiento, que es verdaderamente horrible (juego de palabras: awful < awe-full = “lleno de impresión”1). Si no lo sientes, no lo has visto.

Algunos creen que los habitantes del Mundo Invisible son los Dioses y Dioses de la antigüedad. A esto, yo respondo: En mi experiencia, algunos lo eran, y otros son todavía Dioses de algunos mortales que le rinden culto. Ellos honran los acuerdos y contratos y honran el culto auténtico, pero no en la manera que la mayoría de la gente espera- no es un contrato sentimental, sino un contrato de honor y sumisión a la necesidad.

Estos “Seres Señoriales de la Colina Hueca” no toleran un comportamiento frívolo; no mantienen lazos con los mortales que rompen promesas y no protegen a aquellos que dañan la tierra o ensucian la belleza, la memoria o la sabiduría. Ellos ganan de su relación con los mortales, y ellos tienen poderes que no podemos imaginar. Y sin embargo, por todo esto, ellos no van a vivir la vida como mortales, ni pueden hacerlo. Un hombre o mujer debe ser hábil, de corazón fuertes, e inteligente si quiere tener una relación afortunada con los “Dioses” de este mundo.

Muchos no pueden hacerlo; muchos no pueden serlo- demasiados se han hecho a la pereza de la dieta del rezo y la sumisión enseñada en el cristianismo y el islam, en el que la vida de uno se extiende en el altar del Antiguo Dios Hebreo. Los Dioses de la Antigua Europa no toman tu vida y la viven por ti; si buscas su poder y sus dones, y si eres lo suficientemente afortunado (o desafortunado) para ganar sus atenciones, descubrirás que tu vida es más que probable que acabe en desastre si rehúsas de hacer como el Impresionante Misterio de Plenitud y la Extraña Voluntad-Wyrd del mundo Invisible señala. Si te abres a esta realidad, tiene exigencias. Una buena mirada en su interior, y tienes nuevas obligaciones.

Tú  los ves y ellos te ven

Contemplar un abismo no es materia fácil; el acto de mirar causa cambios. No hay “vista de una sola dirección”- ver algo es interactuar con ello, ser cambiado por ello. Mirar en las profundidades significa que las profundidades “miran en tu interior”, tanto en un sentido poético como en un sentido muy real. Uno podría especular que el acto de mirar es una plenitud que nuestras mentes dividen- tal vez poco sabiamente- en dos mitades. Si esto es así al mirar, al ver, entonces debe ser verdad para toda forma de percepción. Hay una clave oculta hacia la plenitud en este tipo de pensamientos.

Y este mismo pensamiento puede aplicarse al mundo de nuestra experiencia, y al mundo invisible. Si lo haces, y tienes éxito, descubrirás la clave para comprender el más maravilloso misterio de todos- cómo y por qué tú tienes una presencia- además de ti mismo- en el “otro lado”. El Fetch-gemelo, el co-caminante feérico, la otra parte de la persona que es invisible, está ahí; es real; y mientras permaneces mirando con impresión a la luz entre los dos Espinos, o al siniestro montecillo del montículo de hadas en ciertas noches, este Gemelo tuyo está ya de festín en las mesas de abajo, o cabalgando con la Procesión Invisible.

¡Qué atractivo parece! Pero el problema con lo atractivo del “Otro mundo” es simple: la plenitud significa muerte para los seres mortales. ¿Estás preparado para morir? La plenitud es o muerte para tu forma de ver, creer y pensar, o es muerte en el sentido tradicional: tu cadáver a una tumba, y tu alma a las sendas que caminan las hadas que llevan bajo las raíces y colinas de este mundo a las extensiones de lo Invisible.

No estés negado y no estés cegado. Dale a esto la seriedad que se merece. Los hechizos de antaño contra las Hadas, que cualquier estudiante de folclore puede encontrar en cualquier bien libro- se merecen una segunda consideración por tu parte. Si tienes una familia, DEBES protegerla, por el hecho de estar a tu alrededor te conviertes en su propia especie de peligro para ellos.

Hay un juego peligroso jugándose aquí, junto a aquellos que buscan la sabiduría de la verdadera Creencia feérica: cómo obtener la sabiduría de la plenitud sin morir. Tailesin no pudo robarla de su propia Reina de las Hadas sin que esta le mostrara su cara depredadora y devorarlo; Tam Lin no pudo robarlo sin que una magia más poderosa lo retuviera; ninguna historia que nos cuente acerca del “robo de conocimiento o sabiduría” del mundo invisible falla al mostrarnos las consecuencias negras carmesí del robo.

No mires a otro lado en cuanto a esto se refiere: estás robando del Otro mundo cuando deseas dilucidar sus secretos. No estoy diciendo que no deberíamos buscar plenitud; estoy diciendo que el Destino ha considerado NO otorgarnos la plenitud conscientemente en todo ser mortal; en esta era, como en el pasado, la plenitud consciente es reservada a aquellos quienes están preparados para ir contra los principios, y arriesgar grandes peligros espirituales, mentales y físicos. No puedes empezar caminando esta senda, ni jugando a este ajedrez contra los maestros del mundo Invisible, hasta que no les das el gran tributo que se merecen: impresión y respeto, y suficiente temor para hacerte sabio. Esta es la oculta comida feérica; ellos te conocen como un jugador serio tan pronto como les revelas la sabiduría del sobrecogimiento.

Después de eso, un peligroso camino comienza, pero uno con la posibilidad de una gran recompensa. Los sabios buscarán aliados- los aliados en lo invisible no son más difíciles o fáciles de conseguir que los aliados en este mundo. Como con cualquier viaje largo y dificultoso, los aliados, guías y protectores correctos son de necesidad. Como con cualquier tipo de interacción entre seres sensibles, el respeto es la regla más importante. Un corazón amable, un buen corazón, esa es la mejor marca de tu cualidad.

Se necesitan las tecnologías correctas para enfrentar los peligros y obstáculos que estarán ahí. Lo que necesitas es esconderte en las tradiciones de nuestro pasado ancestral; no las ignores. Y nunca olvides que lo que estás haciendo es un asunto serio. Insto fuertemente a cada persona que desee unirse a los juegos del Otro mundo a reconsiderarlo al menos unas pocas veces, e insto a cualquiera que tenga incluso la más pequeña dificultad por primera vez con estas ideas a que cese de avanzar, y a retirarse completamente de estos asuntos.

fuente:  Antiguo Espiritu.

Autor : Robin Artisson

Traducción al Castellano de Francis Ashwood


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1 comentario

    • ariel en noviembre 16, 2011 a las 6:28 PM

    hola soy ariel y ps la vrdad me gusta mucho la magia las hadas trolls y duendes y ps me gustaria saver mas sobre la wicca espero y me ayuden les dejo mi correo va aricat_7@hotmail.com espero y me ayuden bye que la madre tieya los cuide

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