La Noche de Walpurgis

En Centroeuropa, siglos atrás, alcanzó gran popularidad entre el pueblo la creencia de que las brujas se reunían el 1 de mayo en la llamada Noche de Walpurgis. No era sino la forma particular que adquirió el aquelarre en algunos países del Viejo Continente. Entonces, las oficiantes se entregaban a los más depravados vicios, rendían culto al señor de las tinieblas, danzaban desnudas y devoraban carne humana…
Son muchas las celebraciones que a lo largo de todo el planeta, desde tiempos inmemoriales, tienen lugar de noche, a la luz de una gran ­hoguera, dando rienda suelta a los instintos, normalmente reprimidos a lo largo del año; festividades por lo general de origen pagano, como la noche de San Juan, Todos los Santos, etc… que antes de ser cristianizadas se celebraban en loor de divinidades ancestrales y más tarde “heréticas” para las autoridades eclesiásticas, siempre dispuestas a perseguir ­cualquier conato de disidencia.

En el centro y el norte de Europa alcanzó gran celebridad una festividad que tenía lugar la noche del 30 de abril al 1 de mayo y que fue conocida como la Noche de Walpurgis –Walpurgisnatch en alemán–, llamada popularmente “la Noche de las Brujas”. En sus orígenes era una festividad pagana, probablemente de origen vikingo, que sería más tarde difundida por los celtas, quienes la adaptaron en sintonía con sus propias divinidades.

Aunque la festividad pagana que daría origen en el Medievo a la tétrica Noche de Walpurgis parece tener varios puntos de origen, muchos de ellos difusos, su influencia puede rastrearse hasta el día de hoy prácticamente en toda Europa. En Irlanda, en tiempos remotos, se celebraba el 1 de mayo la festividad de Beltane –o Baltené– para honrar a Belenos y a su compañera, la diosa Sirona. Belenus o Belinus tiene el significado de brillante en la antigua lengua irlandesa, “fuego de Bel” o “Bello fuego”, y era la forma en la que se designaba al dios de la luz o dios del fuego; nombre que pasaría a través de la cultura irlandesa a las novelas de caballería medievales. Su influencia llegaría hasta los galos y astures. Esta misma festividad estaba estrechamente ligada a un culto ancestral del pueblo celta que daría origen a numerosos relatos y películas de terror ya en nuestros días: el del hombre de mimbre, un enorme “muñeco” de este material en el que los celtas introducían a los prisioneros para después prenderles fuego. César lo citaba en sus escritos pero no existen muchas fuentes sobre esta forma de sacrificio.

En Grecia la llegada del solsticio –aunque en la actualidad el de verano se celebra alrededor del 21 de junio– se celebraba encendiendo grandes hogueras a las que se atribuía un carácter purificador, mientras que los romanos encendían también grandes fuegos para rendir culto al dios Apolo y a la diosa guerrera Minerva. Éstos tenían la costumbre de saltar tres veces sobre las hogueras para purificarse. Era también común atribuir entonces propiedades mágicas y medicinales a las plantas recogidas esa noche de transición, algo que también hacían los druidas y que más tarde, en plena demonomanía, se relacionaría con las llamadas “plantas de las brujas”, que acudían la Noche de Walpurgis a los bosques más espesos para recoger las hierbas que darían forma a sus desagradables ungüentos y pociones mágicas. Manipulación de una tradición vinculada con la diosa madre, la naturaleza, cuando no existía una ciencia médica y había que recurrir a la vegetación y a la experiencia de los antepasados para curar las dolencias.

En el mes de mayo los antiguos romanos rendían culto a sus antepasados –maiores–, creyendo que en este periodo de transición equinoccial los difuntos se aparecían a los vivos, sembrando el desconcierto entre las gentes. Era el momento también de culto a la diosa de la primavera, Maia Maiestas –que daría origen al nombre actual del mes–, divinidad latina de la fertilidad y la salud.

En los países nórdicos, según la mitología recogida en los Edda, la Noche de Walpurgis coincidía con la muerte de Odín -la principal deidad de la mitología nórdica, dios de la sabiduría, la guerra, la muerte y la magia–, fecha en la que se desataba el caos en la Tierra y se diluían las ­barreras dimensionales entre el mundo de los vivos y el mundo de los muertos.

También en el norte de Europa se vinculaba esta festividad con la naturaleza. Se adoraba a Waldborg o Waldburga, diosa de la fertilidad, a la que se pedía su intercesión para el buen desarrollo de las cosechas, la llegada de las lluvias en tiempos de sequía o la misma prosperidad de la comunidad en época de ­dificultades o guerras. Para ello se encendían grandes hogueras, como hacían ­también los celtas.

Con la caída del Imperio romano y el ascenso imparable del cristianismo, la celebración pagana de Waldborg se confundió y fusionó con la festividad de la santa Walburga de Heidenheim. La vida de esta religiosa benedictina alemana que vivió en el siglo VIII está rodeada de aspectos legendarios: cuentan que era hija del rey Ricardo el Sajón y de Winna, hermana del apóstol de Germania, San Bonifacio. Walburga había nacido en el condado inglés de Essex. A los once años parece que ingresó en el convento inglés de Winborne, donde pasaría 26 años impregnándose del ambiente místico y religioso de la clausura.

Más tarde se convirtió en monja, cometido para el que parecía haber nacido, llegando a asistir a San Bonifacio, cabeza de la Iglesia en Germania. En el año 748 fue enviada a Germania para ayudar en la predicación a Bonifacio, junto a santa Lioba y otras religiosas. Mientras viajaban desde Inglaterra hacia el Viejo Continente, se levantó una gran tempestad que puso en peligro la embarcación en la que viajaban. Cuenta la leyenda que Walburga se arrodilló en la proa y comenzó a rezar. Poco después el temporal amainó y los marineros, que creyeron ­hallarse ante un milagro, comenzaron a ­venerar a Walburga como a una santa.

Su fama comenzó a acrecentarse y vivió en el convento de Heidenheim, fundado por su hermano San Wilibaldo, cerca de Baviera. A la muerte de su hermano se convirtió en abadesa, siendo ya considerada una mujer santa por su comunidad.

El 25 de febrero del 779 fallecía en Heidenheim, pero sus supuestos milagros no terminaron con su muerte. En el 893 el obispo Erchambold abrió la tumba de Walburga y descubrió que su cuerpo estaba inmerso en un aceite de embriagadora fragancia que emanaba de su cuerpo y principalmente, según las crónicas, de su pecho. A partir de entonces comenzó a formar parte del selecto grupo de santos que producen aceite. Existen crónicas que señalan que poco después de la muerte de la santa, más de un siglo antes de que Erchambold abriese su féretro, de su tumba ya brotaba el citado óleo. Durante siglos circularon por toda Europa frascos que contenían el llamado “aceite de Walpurgis”, al que se atribuían propiedades curativas y milagrosas. Además, algunas partes de su cuerpo fueron distribuidas, cual reliquias, por lugares como Colonia y Amberes, siendo codiciadas por las gentes más poderosas y veneradas por el pueblo. Algunos vendedores de la milagrosa unción afirmaban por los polvorientos caminos que la pócima tenía un gran poder para doblegar a las brujas.

La fecha de la canonización de Walburga se trasladó del 25 de febrero –cuando había nacido– al 1 de mayo, debido a que este día del año 870 en el calendario sueco se trasladaron sus reliquias hasta Eichstadt, depositándolas en la iglesia de la Santa Cruz, hoy conocida como Iglesia de Santa Walburga, y comenzando así su veneración pública; por lo que se hizo coincidir la Noche de Walpurgis con el día de la santa alemana, método de las autoridades eclesiásticas para hacer olvidar el paganismo de antiguas celebraciones.

Santa Walburga parece ser una cristianización de la citada deidad celta Beltane, de la diosa teutona Walpurgis y de la Flora romana, la diosa abuela Maia, divinidad de la muerte y la fertilidad como ya apunté.

Óscar Herradón (akasico.com)

Enlace permanente a este artículo: https://wiccaspain.es/la-noche-de-walpurgis/

Minutos Mágicos

Durante los siguientes 6 meses, y durante la luna nueva, relájate en tu rincón favorito.
No importa cual sea el lugar, lo que importa es lo que vas a hacer. Asegúrate de que
tendrás al menos diez minutos de tiempo sin interrupciones. Enciende una vela blanca
e invoca a la Madre. Cierra los ojos y relájate aspirando por la nariz y espirando por la
boca. Deja que la paz de la Diosa te penetre. Imagínate envuelto por una burbuja de luz
blanca. Siente como te reconcilias con el universo. Cuando te hayas despojado de todo
pensamiento negativo, imagina que eres un monolito gigantesco. Piensa en las destrezas
, talentos y cualidades de tus vidas pasadas y visualizalas como cuerpos de luz resplan-
decientes y, una a una, haz que penetren en ti, diciendo:

Accedo a las destrezas y los talentos de mis vidas pasadas
y futuras que mejor se adapten a mi realidad, y las incorporo a esta vida.
Estas destrezas y talentos serán los que impulsen mi vida y
así yo seré mejor persona, en mi y para los demás.

Cuando hayas acabado de pasar todos los cuerpos de luz a tu monolito agradece a las
divinidades por ayudarte en esta tarea. Cuenta mentalmente hasta cinco y abre los ojos.
Si te es posible, deja que la vela se consuma a lo largo de la noche para que sea foco
visual y testamento de lo que has hecho. Pero nunca soples la vela, pues podrías
exhalar el aliento bendito y matar el elemento. Extinguirla cortando la mecha o apagando la
vela con lo dedos y guárdala para cuando vuelvas a intentarlo.
Si al agotarse la mecha queda un resto de vela, entiérrala.

Silver RavenWolf (Magia Practica)

Enlace permanente a este artículo: https://wiccaspain.es/minutos-magicos/

El Gato

El gato es un felino cuya historia y origen se remontan al antiguo egipto. Los Gatos eran animales salvajes que comenzaron su proceso de domesticación hacia el año 3000 a.c debido a la abundancia de ratones que pululaban en los silos de grano que existían en Egipto.
La religión del antiguo Egipto incluyo el gato entre sus símbolos sagrados. El gato estaba considerado como la reencarnación de los dioses en el trance de comunicarse con los hombres y manifestarles su voluntad. El gran valor del gato como cazador de ratones hizo que los egipcios intentasen y lograsen su convivencia domestica, pese a lo cual el gato no perdió su estatus sagrado.
La misma belleza del animal hizo que la diosa Bastet, símbolo de la belleza y fecundidad, fuese representada con cabeza de gato.
Fue tal la adaptación del gato a la vida cotidiana de los egipcios, que su muerte era motivo de duelo familiar;
Herodoto, en los nueve libros de la historia, manifiesta que los moradores de la casa se rapaban las cejas en señal de duelo. Tras su muerte, su cuerpo se embalsamaba y modificaba en locales sagrados, y en el lugar de su enterramiento se colocaba junto a ellos ratones embalsamados.
En 1890 fueron halladas en la ciudad de Bubastis amplias necropolis con mas de 300.000 momias de gatos.
Quien se atrevía a matar un gato erar acreedor de la pena de muerte.
Los Griegos, conocedores del valor del gato como cazador de ratones, intentaron comprar un pareja para hacerlos criar en Grecia; dada la naturaleza sagrada del gato los egipcios se negaron a esta transacción. Pero los griegos a pesar de este argumento o quizá debido a el, robaron una pareja que llevada a Grecia extendió la raza al resto de Europa.

Los gatos llevaron una existencia placentera hasta que la Iglesia, hacia mediados del siglo XIII, comenzó una terrible persecución contra ellos, considerándolos como símbolo del diablo y cuerpo metamórfico de las brujas.
La Historia de la brujería en el País Vasco relata un sin-numero de anécdotas sobre la trasnformacion de brujos y brujas en animales. Todas son de índole similar.
En una de estas Historias la protagonista, cansada de que un gato bebiese la leche recién ordeñada todas la noches, espero al animal y consiguió en su persecución herirle un pata. Al sentirse herido el animal grito como un ser humano. Al día siguiente una pobre vieja, considerada como bruja, amaneció herida en una pierna.

El Gato aparecía ligado al paganismo de la edad media a traves del culto de la Diosa Freya, diosa del amor y del curación según la mitología nórdica.Esta Diosa guardaba en su jardin la manzanas con las que alimentaban los dioses del Walhalla y en su iconografia aparecen dos gatos tirando del carro de la diosa y, como dice Julio Caro Baroja, una tergiversación de origen mítico es de “confundir al animal que acompaña a un numen o divinidad con la divinidad misma” . Por ello, el gato se convirtió en cabeza de turco de las purificaciones de la Iglesia.

La iglesia alentó de tal forma la persecución de los gatos que llego a convertirse en espectáculo la quema de estos pobres animalitos en las hogueras de la noche de San Juan.
El aniquilamiento de los gatos fue de tal magnitud que cuando la peste negra azoto Europa en el siglo XIV, causando mas de 25 millones de muertos, apenas si quedaban ejemplares para luchar contras las ratas, principales propagadores de la enfermedad. Y al parecer la plaga fue tan devastadora debido al exterminio de los gatos.
En el año 1400, la especie estuvo a punto de extinguirse en Europa. Su existencia se reivindica a partir del siglo XVII
debido a su habilidad para cazar a las ratas, causantes de tan temibles y desolarores plagas.

A partir del siglo XVIII el gato vuelve a conquistar el prestigio y no solo se utiliza para la caza de roedores e insectos, sino que su belleza lo hace protagonista de cuadros, muy especialmente en la escuela Inglesa, y de motivos escultóricos.
La Dualidad del gato como símbolo de divinidad y de la representación demoníaca dio lugar a que en las supersticiones relacionadas con el se le considere representante de buena o mala suerte según las circunstancias o lugar que naciesen.

Creencias populares

El gato siempre buscará los sitios de tu casa, que tienen energías negativas. Pueden ser cruces de aguas subterráneas, sitio donde hay una persona enferma que él ama, o respeta.
Cuidado, porque no se trata simplemente de tener un gato en casa y ya está.
No. El gato tiene una comunicación muy especial con el ser humano, cuando se eligen mutuamente. Sabe cuando lo detestas, lo amas, o lo ignoras. Y te responde igual…Es decir, el gato que tengas será la proyeccion de tus mismos sentimientos.
No encontrarás gatos que se comuniquen contigo mentalmente, si tú no los amas. Y no hace falta hacer grandes alardes de amor, sólo hace falta saber hablarle ( puede ser mentalmente, te entienden perfectamente.) No es porque sí, que el Gato es mágico. Si lo sabes comprender, te beneficiarás. Sino…allá aquel que no lo quiera comprender, ni experimentar.
Cuando te sientas deprimido, háblale, acaricialo, y él absorberá toda la negatividad que tengas. No le hará mal, pues la transmutan.
Nunca lo lastimes, te traerá mala suerte hacerlo…Quizá no en forma inmediata.
Si un gato viene a tu casa, aunque no sea porque le has ofrecido comida, y vuelve asiduamente, está viniendo aprotegerte.
Si estás enfermo, y tienes la empatia de la que te hablé con el animalito, verás que no se escapa de tu lado, y dormirá si es preciso a tu lado.
No se sabe porque, pero la economia de la casa, suele mejorar, sea del estrato social que sea. Negocios que salen bien, mejores empleos, mas clientes, nueva oportunidad, etc.

Fuentes: Libro (Toquemos madera) e Internet

Enlace permanente a este artículo: https://wiccaspain.es/el-gato/

Cargar más

Plugin creado por AcIDc00L: key giveaway
Plugin Modo Mantenimiento patrocinado por: seo valencia
A %d blogueros les gusta esto: