Odin

Hijo del Dios Bor con la giganta Bestla, Oðínn es el señor absoluto de todos los Dioses nórdicos, su extraordinario poder y esplendor no es superado por ninguno de ellos pues él es el Alföðr, el Padre de Todo.

Además de Rey de los Æsir y soberano supremo de Asgard, es el Señor de la Guerra, la sabiduría, el conocimiento, la magia, Dios de la Tempestad Oscura, Dios de los Muertos, Señor de las Runas, Dios de la Victoria, Maestro de los Ritos Chamánicos, Dios de la Poesía, Magno Nigromante, y patrono de los caídos en combate.

En él se junta el guerrero temible con el mago capaz de despertar a los muertos del sueño eterno y dominar con poder absoluto a todos los elementos.

Su aspecto suele corresponder al de un imponente anciano de larga cabellera y una amplia barba.

Siendo uno de los Dioses más antiguos, creador del mundo y de los hombres, Odín es el Señor de la Sabiduría, experto en todas las cosas desde el principio de los tiempos. El Padre Supremo ha aprendido todas y cada una de las artes mundanas y espirituales, y luego con su bondad infinita ha permitido que los hombres las aprendan de él. Entre los innumerables “kenning” o epítetos de Oðínn muchos de ellos hacen referencia a su gran sapiencia, y ha sido llamado Fjölnir y Fjölnsviðr (“Gran sabio”), Sanngetall (“Quien intuye la verdad”), Saðr o Sannr (“Quien dice a verdad”), Forni (“Conocedor de lo antiguo”) y Fornölvir (“Sacerdote antiguo”).

La sabiduría de Odín es fruto del conocimiento, la magia y la poesía, todo a la vez. Es conocedor de los misterios de los nueve mundos y de sus orígenes, pero también del destino de cada uno de los hombres, así como de su propio destino y el del Universo.

La sed de conocimiento del Señor de los Elegidos no tiene limites, cuenta la leyenda que se aventuró hasta el pozo de Mimir, cerca de Jötunheim, la tierra de los gigantes, bajo la apariencia de un caminante llamado Vegtamr. Mimir, que vigilaba el pozo, para permitirle beber de éste le pidió que sacrificara uno de sus ojos, siendo esto un símbolo de su voluntad por obtener el conocimiento. Mientras bebía vio todo el sufrimiento y los problemas que los hombres y los Dioses deberían soportar, pero también vislumbró por qué era necesario que esto sucediera. El sacrificio de su ojo para la obtención de sabiduría nos da una idea de la magnificencia del Gran Dios.

Odín tiene como séquito diferentes animales. Los más conocidos son sus dos cuervos llamados Hugin (Pensamiento) y Munin (Memoria), los cuales envía cada mañana a volar, en direcciones opuestas, rodeando el mundo para que cuando regresen por la tarde se posen sobre sus hombros y le susurren al oído lo que han visto. También posee dos lobos llamados Geri (Glotón) y Freki (Voraz), a los que alimenta con carne de su propia mesa, pues él no necesita comida, le basta con ingerir el sagrado hidromiel. Suyo es también el caballo Sleipnir, un mágico corcel de ocho patas, el más rápido que hombres o Dioses hayan cabalgado nunca y sobre el cual Oðinn viaja por los diferentes planos.

El Gran Padre posee dos objetos mágicos que aumentan su poder y riqueza. Uno es Dráupnir, un anillo de oro del cual cada nueve noches gotea otro idéntico a él; el otro, la lanza Gúngnir, que siempre da en el blanco y sobre la cual se realizan juramentos irrompibles.

La furia espiritual que caracteriza a Odín no sólo se manifiesta en la batalla sino que también se ve reflejada en las composiciones literarias. Es por este motivo por lo que Odín también es considerado el dios de los poetas.

El titulo de Dios de los Muertos también le corresponde a Odín, pues era considerado el Señor de los Caídos en la Batalla, quienes, si eran dignos, eran llevados por las hijas del Dios, las Valkyrjas, hasta el gran palacio Valhalla, convirtiéndose en los admirados Einherjar, poderosos guerreros que entrenarían duramente hasta que se les necesite en el Ragnarök.

Y ahora, fuera del aspecto mitológico, quisiera señalar brevemente dos pequeñas cosas:

Hay un hecho particular en Oðinn, y es que uno nunca lo termina de conocer realmente, con otros Dioses también es difícil el entendimiento, pero con el Alföðr se presenta un caso especial, pues él es “El de muchas caras”, pueden considerar al Padre, trasladándolo a nuestros signos zodiacales, como un piscis a la veinteava potencia, con una polaridad sorprendente, a pesar de ello he de aclarar que el Padre no es un Dios caprichoso, es difícil comprender el porque de sus acciones, pero siempre son realizadas por una razón, es un aspecto que difícilmente puede que sea entendido por alguien que no siga su camino, pero traten de imaginar que las muchas caras de Oðinn son aspectos diferenciados de conciencia, manifestaciones de la voluntad del Padre en diferentes momentos y por diferentes circunstancias, uno poco a poco se da cuenta que por mas crueles que puedan parecer sus acciones en las leyendas tuvieron un fundamento adecuado para ser realizadas.

En definitiva, y con lo poco que incluso yo se del Padre, pues como explique en el párrafo anterior, comprenderlo totalmente es toda una odisea, he dado como conclusión que Oðinn es ,sintetizando todas sus virtudes, un Dios de la Muerte, ciertamente es una deidad oscura, mas como todos aquí sabemos la oscuridad no es necesariamente mala ni buena tampoco.

Y es que Wotan, como también se le llama entre sus innumerables nombres, es sin dudarlo Muerte, y ¿que es la muerte? Es la transformación holística del ser, y ¿acaso Oðinn no refleja eso? Es Dios de la magia, en la cual el iniciado debe morir ritualisticamente para luego surgir y dominar la realidad, es el furor de la guerra, aquel juicio en el cual el Orlog o Karma por las terribles acciones del pasado se ven en la necesidad de ser lavados con el violento sacrificio del ser, es la verdadera sabiduría que se obtiene a través del cambio intrínseco del espíritu humano en el cual fallecen los vanos deseos materiales, él es la victoria gracias al sacrificio personal, es el Chaman y el Nigromante que contacta a los espíritus del mas allá para que estos le revelen conocimiento, es la terrible tempestad de la noche en la cual los fallecidos se unen a su Cabalgata Salvaje, es el Sacerdote-Mago que desciende a las profundidades del Inframundo para obtener las runas, y es por supuesto el que emerge victorioso luego de él mismo padecer la muerte, para resucitar mas poderoso y mas sabio.

Así que verdaderamente Oðinn es un Dios de la Muerte, un atributo extraño para ser a la vez Dios Supremo del Panteón, pero por supuesto nada sobre Wotan es ordinario, después de todo él es el Dios de los Misterios.

Tal vez más adelante escriba algo enfocándome en aspectos más filosóficos de Oðinn, pero ya será en otra oportunidad en la que ahonde el tema.

Grímnir Sviðursson

Fuente: http://www.pumaazul.org.ve

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